Transparencia editorial

Fuentes y verificación

Criterios para elegir, contrastar y atribuir las fuentes que sostienen nuestro contenido.

Jerarquía de fuentes

Priorizamos publicaciones científicas, conjuntos de datos, documentación de misiones y comunicaciones originales de instituciones o equipos responsables. Las fuentes secundarias sirven para contexto, no para sustituir la evidencia primaria disponible.

Trazabilidad y verificación

Comprobamos que cada fuente respalde la afirmación asociada, conservamos su atribución y enlazamos el origen cuando es público. Si distintas fuentes discrepan, reflejamos la discrepancia y su grado de certeza.

Cómo evaluamos una fuente

Valoramos la autoría, la cercanía a la evidencia original, la fecha, la metodología y la posibilidad de corroborar la afirmación. Una nota de prensa puede acreditar qué anunció una organización, mientras que las mediciones, los trabajos científicos y los archivos de misión se priorizan para sustentar el contenido científico del anuncio.

El expediente de evidencias

Una referencia útil identifica al autor o institución responsable, título, fecha de publicación, URL o identificador estable y la parte del contenido que respalda. Distinguimos una fuente que acredita una medición de otra que solo aporta contexto, una cita o un anuncio. La fecha de consulta y los metadatos conservados permiten revisar la evidencia si una página cambia o desaparece.

Una lista de enlaces no equivale a verificar. Hay que abrir la fuente, examinar el material pertinente y confirmar que redacción, periodo temporal, objeto y grado de certeza coinciden con la afirmación publicada. El material de pago o inaccesible solo puede usarse si quedan datos bibliográficos y corroboración suficientes para auditar la afirmación.

Independencia, conflictos y evidencia débil

Instituciones, empresas y equipos de misión son fuentes autorizadas sobre sus propias actuaciones, pero también pueden tener intereses promocionales, económicos o reputacionales. Atribuimos sus declaraciones y evitamos presentarlas como validación independiente. Las redes sociales pueden documentar qué dijo una fuente primaria o un evento inmediato, pero no sustituyen datos, documentación técnica o investigación revisada para sostener conclusiones científicas.

Las afirmaciones anónimas, recopilaciones sin atribución y páginas que se copian entre sí se consideran evidencia débil. Si solo existe una fuente, lo hacemos explícito. Cuando fuentes solventes discrepan, explicamos los métodos, fechas o definiciones que pueden causar la diferencia, en lugar de promediar valores incompatibles.

Jerarquía, versiones y reproducibilidad

Para resultados científicos, la cadena preferente va de los datos o el archivo técnico al trabajo científico, la documentación de misión y el material explicativo de la institución. Para lanzamientos y operaciones, los registros oficiales establecen los hechos y la observación independiente puede corroborarlos. El periodismo, las enciclopedias y las bases especializadas orientan, pero las afirmaciones relevantes se rastrean tan cerca del origen como sea posible.

Las versiones importan: un preprint, el artículo aceptado, una edición de catálogo y un conjunto corregido pueden contener valores distintos. Registramos identificadores, versiones y fechas de observación cuando afectan a la interpretación. Los cálculos propios de CosmoInsider explican entradas y método. Si faltan datos o software para reproducirlos exactamente, se declara esa limitación.