Transparencia editorial

Política de imágenes

Cómo seleccionamos, describimos y contextualizamos fotografías, ilustraciones y visualizaciones.

Selección y contexto

Una imagen debe aportar información o contexto. Distinguimos fotografías, composiciones, ilustraciones y representaciones esquemáticas para no presentar una recreación artística como observación directa.

Procedencia y accesibilidad

Conservamos proveedor, autor, URL de origen, licencia y crédito cuando están disponibles. El texto alternativo describe la información relevante sin repetir una atribución ya visible.

Imágenes documentales e ilustraciones generadas

Para una persona, un vehículo, un evento de misión o un objeto concreto buscamos una imagen documental verificable. Una imagen generada puede ilustrar un tema genérico o conceptual cuando no se necesita una fotografía exacta, pero no debe presentarse como evidencia; se conserva su procedencia y se controla que no se repita dentro del mismo artículo.

Jerarquía de selección y correspondencia factual

Buscamos primero material original en un archivo científico, misión, agencia, observatorio, equipo investigador u otro titular identificable. Cuando el contenido trata de una persona, vehículo, lanzamiento, lugar o evento concreto, priorizamos una imagen documental con licencia. La revisión comprueba algo más que el parecido visual: sujeto, fecha, fase de misión, instrumento, versión y pie deben corresponder al artículo.

Una imagen genérica de archivo no puede insinuar que retrata el evento narrado. Las ilustraciones generadas son un último recurso editorial para conceptos amplios donde no se necesita correspondencia fotográfica exacta. No pueden fabricar evidencia, representar como real a una persona, inventar una configuración concreta ni recrear como documental un hecho no fotografiado.

Revisión, publicación y retirada de imágenes

Antes de aprobar, el sistema registra origen, proveedor, creador, licencia, crédito, tipo de archivo, dimensiones y huella técnica. Las comprobaciones automáticas detectan archivos inaccesibles, formatos inseguros, duplicados y carencias obvias de metadatos; la revisión editorial confirma relevancia, exactitud del pie, recorte y texto alternativo útil. Una imagen no está lista solo porque se descargue correctamente.

El uso se rastrea en artículos, fichas, listados y galerías. Así, una corrección de crédito, restricción de licencia o retirada justificada alcanza todas sus apariciones. Si la procedencia pasa a ser dudosa, el recurso puede retirarse mientras se investiga: una aprobación anterior no se presume permanente.

Integridad de edición, pies e inteligencia artificial

Los ajustes técnicos habituales —redimensionado, conversión del perfil de color o recorte moderado— no deben cambiar el significado probatorio de una imagen. No eliminamos ni añadimos objetos en material documental, no combinamos momentos como si fueran una única exposición ni usamos un recorte que oculte contexto esencial. Las composiciones científicas y el falso color son legítimos cuando se explica su procesamiento y finalidad.

El pie identifica qué se muestra, cuándo y cómo se obtuvo cuando resulte relevante; el crédito y la licencia permanecen separados de la descripción. Las ilustraciones generadas o sustancialmente sintéticas se registran como tales en los metadatos y el contexto editorial. Nunca reciben estado documental ni su realismo confirma que la escena representada ocurriera.