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Cohetes de nueva generación: qué revelan SLS, New Glenn y Ariane 6

Un cohete orbital no se define solo por su altura o por el número de motores: la combinación de etapas, propelentes y misión prevista determina cómo entrega una nave o una carga en el espacio. Las fichas de NASA y ESA incluidas en esta revisión permiten situar tres vehículos —el Space Launch System (SLS), New Glenn y Ariane 6— sin extrapolar más allá de sus especificaciones publicadas.

Cohetes de nueva generación: qué revelan SLS, New Glenn y Ariane 6
Tipo: Imagen · real photograph Proveedor: NASA Image and Video Library Autor: Don Pettit Crédito: The last rays of an orbital sunset outline Earth’s horizon · Don Pettit · NASA Licencia: NASA Media Usage Guidelines Tratamiento de color: original

Datos clave

  • NASA indica que SLS usa cuatro RS-25 en su etapa central y un RL10 en la ICPS.
  • Cada propulsor sólido de SLS consume aproximadamente seis toneladas de propelente por segundo, según NASA.
  • NASA publica para New Glenn siete BE-4 y más de 13 toneladas métricas a GTO y 45 a LEO.
  • ESA identifica al Vulcain 2.1 y a los P120C como elementos de la propulsión inicial de Ariane 6.

Fichas relacionadas

Los lanzadores espaciales convierten el empuje de sus motores en velocidad para colocar cargas en trayectorias orbitales o, en algunos casos, enviarlas más allá de la órbita terrestre. No todos responden al mismo objetivo. El Space Launch System (SLS) de NASA está presentado como un cohete estadounidense de exploración del espacio profundo vinculado a las misiones lunares Artemis; New Glenn figura en la información de servicios de lanzamiento de NASA; y Ariane 6 es el vehículo cuya arquitectura describe la Agencia Espacial Europea (ESA). Compararlos exige distinguir entre los datos publicados de cada sistema y las conclusiones que esos datos no permiten extraer.

SLS: propulsión para Artemis y espacio profundo

NASA describe al SLS como su nuevo cohete de exploración del espacio profundo. Su etapa central será impulsada en cada misión por cuatro motores RS-25, motores conocidos anteriormente como los motores principales del transbordador espacial. Una nota de la agencia sobre los ensayos indica además que la etapa central supera los 200 pies de altura y tiene 27,6 pies de diámetro; allí se almacena hidrógeno líquido criogénico.

El sistema integra también propulsión sólida. Según la ficha de NASA, cada propulsor sólido del SLS mide 17 plantas de altura, consume aproximadamente seis toneladas de propelente por segundo y es descrito como el mayor y más potente propulsor de combustible sólido construido para vuelo. La fuente indica que cada uno genera más empuje que 14 aviones de cuatro motores, una comparación ilustrativa que no equivale a una cifra total de empuje del lanzador.

Después del ascenso inicial, la etapa de propulsión criogénica interina, o ICPS, usa un motor RL10 fabricado por L3Harris. Funciona con hidrógeno líquido y oxígeno líquido y produce 24.750 libras de empuje. NASA señala que el RL10 ya proporcionó propulsión en el espacio para enviar una nave Orion sin tripulación a la Luna en Artemis I y que está previsto que repita esa función en Artemis II y Artemis III, misiones lunares tripuladas. United Launch Alliance tiene contrato para producir etapas para las tres primeras misiones Artemis.

New Glenn: capacidad orbital publicada y siete BE-4

En la página de cohetes del Launch Services Program, NASA atribuye a New Glenn siete motores Blue Engine 4, o BE-4. La agencia publica una capacidad superior a 13 toneladas métricas hacia una órbita de transferencia geoestacionaria y de 45 toneladas métricas hacia la órbita baja terrestre. Estas dos órbitas no son intercambiables: la órbita baja terrestre está más cerca del planeta, mientras que una órbita de transferencia geoestacionaria es una trayectoria destinada a aproximarse al régimen geoestacionario.

New Glenn está incluido en el contrato Launch Services II de NASA. Esa inclusión sitúa al vehículo en el marco de adquisición de servicios de lanzamiento de la agencia; por sí sola, la evidencia entregada no detalla qué misión concreta le ha sido asignada ni permite deducir su historial operativo.

Ariane 6 y el relevo técnico de Ariane 5

La ESA explica que la etapa central de Ariane 6 emplea el motor de combustible líquido Vulcain 2.1, una evolución derivada del Vulcain 2 de Ariane 5. Los propulsores P120C aportan empuje adicional en el despegue. Esta combinación muestra una arquitectura en la que el motor central líquido y los propulsores trabajan con funciones complementarias durante la fase inicial.

Como contexto histórico, una ficha de NASA sobre Ariane 5 señala que empleaba 2,5 etapas y cuatro unidades de propulsión. Sus dos motores sólidos segmentados proporcionaban, al despegue, más de 500 toneladas de empuje cada uno para complementar al motor central Vulcain, alimentado con oxígeno líquido e hidrógeno líquido y citado con 110 toneladas de empuje. La ficha también dice que Ariane 5 fue mejorado para manejar cargas dobles de cuatro a cinco toneladas. Estos valores pertenecen a Ariane 5 y no deben trasladarse automáticamente a Ariane 6.

Cómo leer las especificaciones sin forzar una clasificación

Las fuentes presentan métricas diferentes: número de motores, tipos de propelente, empuje de un motor o propulsor, dimensiones y masa que puede llevarse a una órbita determinada. Cada medida responde a una parte del diseño. Por ejemplo, NASA documenta que el RS-68 de los Delta IV Medium-Plus usaba hidrógeno líquido y oxígeno líquido y producía 2.949 kilonewtons, o 663.000 libras, de empuje. El dato ayuda a reconocer una familia de motores criogénicos, pero no sirve como comparación directa con la capacidad orbital de otro vehículo.

Por ello, la información disponible no demuestra cuál de estos cohetes es «mejor» en términos absolutos. Tampoco aporta, en el material facilitado, masas de despegue comparables, perfiles completos de misión, costes, cadencia de vuelo, reutilización, fiabilidad, fechas de lanzamiento ni resultados de ensayos. Lo que sí permite afirmar es que SLS combina cuatro RS-25, grandes propulsores sólidos y una etapa RL10 para la arquitectura Artemis; que NASA publica para New Glenn siete BE-4 y capacidades para dos destinos orbitales; y que Ariane 6 combina un Vulcain 2.1 líquido con propulsores P120C.

Un panorama de decisiones de ingeniería

La diversidad de estos sistemas evita una lectura simplista del número de motores. En SLS, los componentes descritos se organizan para una misión de exploración lunar y de espacio profundo. En New Glenn, las cifras divulgadas se expresan como masa entregable a dos órbitas. En Ariane 6, la ESA destaca la continuidad tecnológica del Vulcain y el refuerzo de los P120C al despegar. Son tres maneras documentadas de repartir la propulsión entre la salida de la Tierra y el trayecto posterior.

La comparación más rigurosa, con la evidencia disponible, es descriptiva: identifica qué especifica cada agencia y para qué contexto lo presenta. Cualquier juicio de superioridad requeriría datos homogéneos y actualizados que no figuran en las fuentes aportadas.