Identidad y descubrimiento
Urano es el séptimo planeta desde el Sol y uno de los dos gigantes helados del sistema solar; el otro es Neptuno. Tiene el tercer diámetro planetario más grande del sistema solar, aunque su masa es menor que la de Neptuno. En el sistema de códigos NAIF de JPL, Urano figura con el código entero 799.
Fue el primer planeta descubierto con ayuda de un telescopio. William Herschel lo encontró en 1781; al principio pensó que podía ser un cometa o una estrella. La identificación como planeta nuevo fue aceptada de manera general dos años después, en parte gracias a observaciones de Johann Elert Bode. Herschel propuso sin éxito llamarlo Georgium Sidus, en honor al rey Jorge III. Finalmente recibió el nombre de Urano, dios griego del cielo, a sugerencia de Bode.
Tamaño, órbita y rotación
El diámetro ecuatorial de Urano es de 51.118 kilómetros, unas cuatro veces el de la Tierra. La distancia media que lo separa del Sol es de unos 2.900 millones de kilómetros, o aproximadamente 19 unidades astronómicas. La luz solar tarda alrededor de dos horas y cuarenta minutos en llegar hasta el planeta.
Un día uraniano dura unas 17 horas, mientras que completar una órbita alrededor del Sol toma unos 84 años terrestres, equivalentes a 30.687 días terrestres. Su rasgo orbital más llamativo es la inclinación: su oblicuidad es de 97,77 grados, medida entre el ecuador y el plano orbital con la convención de la mano derecha, de modo que el planeta parece girar de costado. Urano también rota en dirección opuesta a la de la mayoría de los planetas; Venus es el otro caso señalado por NASA.
Esta inclinación produce estaciones extremas. Durante casi una cuarta parte de cada año uraniano, el Sol ilumina directamente uno de los polos, mientras la otra mitad del planeta queda sumida en un invierno oscuro que dura 21 años.
Estructura y aspecto
La mayor parte de la masa de Urano —el 80 % o más— está formada por un fluido caliente y denso de materiales llamados «helados»: agua, metano y amoníaco. Estos materiales rodean un núcleo rocoso pequeño. Cerca del núcleo, la temperatura alcanza unos 4.982 °C. Urano es el segundo planeta menos denso; solo Saturno tiene una densidad menor.
El planeta no tiene una superficie verdadera: está compuesto en gran medida por fluidos en movimiento. Una nave no tendría un terreno sólido donde aterrizar y tampoco podría atravesar la atmósfera sin sufrir daños, debido a sus temperaturas y presiones extremas. El metano atmosférico contribuye al color azul verdoso: absorbe la parte roja de la luz solar, mientras que la luz restante se refleja desde las nubes.
Atmósfera y magnetosfera
La atmósfera está formada principalmente por hidrógeno y helio, con una pequeña cantidad de metano y trazas de agua y amoníaco. NASA señala una temperatura mínima de 49 kelvin (−224,2 °C), por lo que en algunos lugares Urano puede ser más frío que Neptuno. Los vientos pueden alcanzar los 900 kilómetros por hora. Cerca del ecuador soplan en sentido retrógrado, contrario a la rotación del planeta; hacia los polos cambian a sentido prógrado, en la dirección de la rotación.
Durante el sobrevuelo de Voyager 2 en 1986, Urano mostró pocos detalles visibles y algunas nubes aisladas. Observaciones posteriores han revelado nubes dinámicas al acercarse el equinoccio, incluidas formaciones brillantes que cambian rápidamente.
La magnetosfera de Urano tiene una forma irregular. Su eje magnético está inclinado casi 60 grados respecto al eje de rotación y desplazado del centro del planeta en una distancia equivalente a un tercio de su radio. Urano tiene auroras que no se alinean con los polos como las de la Tierra, Júpiter y Saturno. Detrás del planeta, en dirección opuesta al Sol, la cola magnética se extiende millones de millas; la rotación ladeada retuerce sus líneas de campo hasta darles una forma larga, semejante a un sacacorchos.
Anillos y lunas
Urano está rodeado por 13 anillos tenues. Los anillos son en su mayoría estrechos y de color gris oscuro; entre los exteriores, uno es rojizo y otro azul, como el anillo E de Saturno. Algunos anillos grandes están rodeados por cinturones de polvo fino. Ordenados desde el planeta hacia afuera, sus nombres son Zeta, 6, 5, 4, Alpha, Beta, Eta, Gamma, Delta, Lambda, Epsilon, Nu y Mu.
Se conocen 29 lunas. Cinco de las principales son Miranda, Ariel, Umbriel, Titania y Oberon. Sus nombres proceden de personajes de obras de William Shakespeare y, en algunos casos, de Alexander Pope. Las lunas interiores parecen estar compuestas aproximadamente por mitad agua helada y mitad roca. Las lunas exteriores probablemente fueron asteroides capturados, y su composición se describe como desconocida.
Formación y exploración
Urano se formó hace unos 4.500 millones de años, cuando la gravedad reunió gas y polvo del sistema solar primitivo. Es probable que, como Neptuno, se originara más cerca del Sol y migrara hacia las regiones exteriores hace unos 4.000 millones de años.
Según NASA, solo una nave espacial ha explorado Urano: Voyager 2, que realizó un acercamiento en enero de 1986 y tomó imágenes del planeta y de algunas lunas. El entorno de Urano no es propicio para la vida tal como la conocemos: sus temperaturas, presiones y materiales son probablemente demasiado extremos y volátiles para que los organismos puedan adaptarse.