Datos clave
- El artículo científico y la comunicación del JPL de la NASA se publicaron el 26 de enero de 2026.
- El mapa cubre 0,77° × 0,70° del campo COSMOS, en la constelación Sextante.
- Webb observó la región unas 255 horas e identificó cerca de 800.000 galaxias.
- Se midieron las formas de 129 galaxias por minuto de arco cuadrado; la resolución angular reportada es 1,00 ± 0,01 minutos de arco.
- El mapa traza rasgos de masa hasta z ≈ 2 y menciona una estructura más distante en z ≈ 1,1.
- La materia ordinaria representa aproximadamente una sexta parte de toda la materia del universo, según el artículo.
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La materia ordinaria —que incluye partículas como protones y neutrones— representa aproximadamente una sexta parte de toda la materia del universo; el resto es materia oscura, según el artículo publicado en Nature Astronomy. Esta última no emite, refleja, absorbe ni bloquea la luz. Su presencia se estudia, entre otras vías, por su efecto gravitatorio. Por eso, el mapa presentado por el equipo no fotografía una sustancia invisible: utiliza la desviación de la luz de galaxias lejanas causada por la masa que se encuentra entre ellas y la Tierra.
Una región observada por muchos telescopios
La información sobre el resultado se publicó el 26 de enero de 2026: ese día apareció el artículo científico y el JPL de la NASA difundió una explicación del trabajo. La investigación emplea imágenes del telescopio espacial James Webb, una misión internacional dirigida por la NASA junto con la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense. El mapa cubre 0,77° × 0,70° dentro del campo COSMOS, situado en la constelación Sextante. El área completa descrita por el JPL equivale a unas 2,5 veces el tamaño de la Luna llena.
Al menos 15 telescopios terrestres y espaciales han observado esta región para el estudio COSMOS. El objetivo señalado por el JPL es medir con precisión dónde se encuentra la materia ordinaria y comparar esa distribución con la de la materia oscura. Webb observó el área durante unas 255 horas e identificó cerca de 800.000 galaxias, algunas de ellas por primera vez.
De la luz desviada a un mapa de masa
El equipo aplicó la lente gravitacional débil: midió cómo la masa interpuesta curva el espacio y desvía hacia la Tierra la luz de galaxias distantes. La deformación observada en la luz permite inferir la distribución de masa situada en primer plano. Al estudiar muchas galaxias, los investigadores construyeron un mapa de masa que incluye la materia oscura; no se trata de una detección óptica directa de esa materia.
El artículo informa que se midieron las formas de 129 galaxias por minuto de arco cuadrado, con mediciones independientes de muchas de ellas en las bandas F115W y F150W. A partir de ese análisis, los autores indican una resolución angular de 1,00 ± 0,01 minutos de arco. El trabajo y la NASA describen la resolución del mapa como más del doble que la de mapas anteriores de la misma región obtenidos con el telescopio espacial Hubble.
La sensibilidad de Webb permitió incluir alrededor de diez veces más galaxias que los mapas del área hechos con observatorios terrestres y el doble que el mapa de Hubble. Para refinar las mediciones de distancia de muchas galaxias, el equipo también utilizó el instrumento MIRI de Webb junto con observaciones de otros telescopios terrestres y espaciales. MIRI detecta longitudes de onda del infrarrojo medio; según el JPL, esas longitudes de onda también lo hacen eficaz para detectar galaxias ocultas por nubes de polvo cósmico.
Filamentos, cúmulos y materia ordinaria
El mapa muestra regiones densas de materia oscura conectadas por filamentos de menor densidad, formando una estructura semejante a una red, conocida como la red cósmica. La materia ordinaria, incluidas las galaxias, tiende a seguir esa estructura. El artículo describe rasgos de masa hasta un corrimiento al rojo de z ≈ 2 y menciona una estructura identificada como la más distante en z ≈ 1,1.
La coincidencia espacial entre materia oscura y materia ordinaria es una de las observaciones centrales del trabajo. Los autores interpretan esa correspondencia como evidencia de una relación gravitatoria: la gravedad de la materia oscura atraería la materia ordinaria hacia las mismas regiones. En la explicación del JPL, los científicos consideran que la materia oscura pudo empezar a agruparse antes y que esos cúmulos atrajeron después materia ordinaria, creando zonas con suficiente material para que comenzaran a formarse estrellas y galaxias. La cartografía ofrece una referencia de alta resolución para poner a prueba teorías sobre la materia oscura y la formación de estructuras cósmicas a gran escala.
Qué aporta el mapa y qué queda por determinar
El resultado proporciona nuevos detalles sobre la distribución de materia en esta región y sobre el solapamiento entre los componentes oscuro y luminoso. No identifica las partículas que componen la materia oscura ni determina directamente su naturaleza. Es una reconstrucción mediante lente gravitacional débil: su lectura depende de la desviación de la luz de las galaxias y de las mediciones empleadas para elaborar el mapa. Por tanto, el resultado permite estudiar la distribución y la relación gravitatoria observada, pero no equivale a una identificación de la materia oscura.
El JPL presentó asimismo el telescopio espacial Nancy Grace Roman como una misión futura que cartografiaría materia oscura en un área 4.400 veces mayor que COSMOS. Según la misma comunicación, sus mapas no superarían la resolución espacial de Webb. La comparación muestra qué aportan, en este caso, dos alcances distintos: el mapa de Webb detalla una región acotada, mientras que Roman está previsto para estudiar una superficie mucho más extensa. No son mediciones de una misma área con idéntico nivel de detalle, sino proyectos descritos con coberturas diferentes.
La importancia del mapa reside en precisar cómo se distribuye la masa invisible en el campo estudiado y cómo se ubica con respecto a la materia ordinaria. Webb no ha hecho visible la materia oscura: ha permitido trazar con mayor detalle sus efectos gravitatorios en una región que ya había sido observada por múltiples telescopios.