Datos clave
- La actualización de IPAC del 5 de mayo de 2026 situó el lanzamiento no antes de septiembre de 2027.
- NEO Surveyor viajará aproximadamente 1,5 millones de kilómetros hacia el Sol hasta el punto Sol-Tierra L1 y tiene previsto explorar grandes zonas del cielo durante al menos cinco años.
- La cámara tendrá dos matrices de detectores; cada una puede crear un mosaico de 16 megapíxeles. El instrumento observará en dos bandas infrarrojas.
- Las observaciones de una misma región en ambas bandas permitirán medir la temperatura de asteroides y cometas y estimar su tamaño.
- El recinto del instrumento mide 3,7 metros, protege el telescopio y elimina calor. El parasol de seis metros bloqueará el resplandor solar y su cara orientada al Sol llevará paneles solares.
- IPAC procesará y calibrará las observaciones y producirá imágenes y catálogos. Tras identificar objetos en movimiento, comunicará las detecciones al Minor Planet Center.
- UCLA planificará el sondeo y entregará a archivos públicos mediciones del tamaño y otras propiedades físicas de asteroides y cometas cada seis meses.
Fichas relacionadas
Los asteroides cercanos a la Tierra —llamados NEO, por la sigla inglesa de objetos cercanos a la Tierra— pueden ser difíciles de detectar con telescopios ópticos terrestres. Algunos son pequeños u oscuros; otros se encuentran en el resplandor del Sol. NEO Surveyor, una misión de la NASA en desarrollo, está concebido para buscarlos observando la radiación infrarroja que emiten los objetos al calentarse con la luz solar. La actualización de IPAC publicada el 5 de mayo de 2026 informó que la misión estaba en fase de integración y pruebas, mientras los equipos preparaban su sondeo científico y el software para procesar los datos. El lanzamiento estaba previsto no antes de septiembre de 2027.
Por qué observar en infrarrojo
Los sondeos ópticos terrestres registran la luz solar reflejada por los cuerpos celestes. NEO Surveyor utilizará otra señal: el brillo infrarrojo de asteroides y cometas calentados por el Sol. La misión se diseñó para buscar objetos que pueden ser difíciles de observar desde la Tierra, incluidos los que son oscuros o aparecen cerca del resplandor solar. Según la información de IPAC, en 2005 el Congreso de Estados Unidos encargó a la NASA descubrir objetos cercanos a la Tierra potencialmente peligrosos.
La cámara contará con dos matrices de detectores, cada una capaz de producir un mosaico del cielo de 16 megapíxeles. El instrumento observará la misma región en dos bandas infrarrojas. Al combinar esas observaciones podrá medir la temperatura de un asteroide o cometa y, a partir de ella, estimar su tamaño. Estas son propiedades que la misión pretende obtener mediante las imágenes, no medidas ya realizadas por NEO Surveyor.
Instrumentos y pruebas antes del vuelo
El control del calor es parte del diseño porque el telescopio y sus detectores infrarrojos son sensibles a las condiciones térmicas. El recinto del instrumento, de 3,7 metros de largo, protege el telescopio y elimina calor que podría afectar a las observaciones. El telescopio y el recinto, ensamblados en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, estaban en integración y pruebas en el Space Dynamics Laboratory (SDL), en Logan, Utah, según la actualización de IPAC.
Los ingenieros planeaban probar el enfoque de la cámara en una instalación del SDL que simula las condiciones extremas del espacio profundo. Las pruebas debían comprobar que el instrumento funcionara según lo previsto y que la cámara conservara el enfoque a temperaturas muy bajas y en gravedad cero. El recinto cumple funciones de protección y gestión térmica; el SDL es el lugar donde se realizan los ensayos que reproducen esas condiciones.
La nave tendrá también un parasol de seis metros. Su función es bloquear el resplandor del Sol que entraría por la apertura del telescopio y permitir así observaciones de regiones cercanas a nuestra estrella. La cara del parasol orientada al Sol llevará paneles solares para generar electricidad para los sistemas de la nave. En la actualización del 5 de mayo de 2026, el parasol se estaba probando junto con la estructura principal en BAE Systems Space & Mission Systems, en Boulder, Colorado. IPAC indicó que, tras las pruebas en el SDL, el telescopio integrado y su recinto debían trasladarse a BAE Systems para completar la nave.
Desde L1, un sondeo de varios años
Tras el lanzamiento, NEO Surveyor viajará aproximadamente 1,5 millones de kilómetros desde la Tierra en dirección al Sol, hasta el punto de Lagrange Sol-Tierra L1. Estos puntos son regiones asociadas a condiciones de estabilidad gravitatoria entre dos cuerpos. Desde L1, el plan es explorar continuamente grandes zonas del cielo durante al menos cinco años, en busca de NEO que todavía no se hayan descubierto.
La posición de la nave y el parasol permitirán observar regiones próximas al Sol mientras el telescopio busca objetos mediante su radiación infrarroja. En mayo de 2026, el equipo científico todavía trabajaba en la estrategia de sondeo más eficiente. Amy Mainzer, responsable de la misión en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), describió un equipo con integrantes de varias instituciones y experiencia en el diseño de misiones infrarrojas. La planificación científica y de observación avanzaba en paralelo con la integración del hardware y el desarrollo del software de procesamiento.
Cómo circularán los datos
Después de las observaciones, los datos viajarán a la Tierra mediante la Deep Space Network, la red de comunicaciones de espacio profundo de la NASA. Llegarán al centro de datos de NEO Surveyor en IPAC, parte de Caltech y situado en Pasadena, California. Allí se procesarán y calibrarán las observaciones, y se producirán imágenes y catálogos de fuentes para archivarlos en el NASA/IPAC Infrared Science Archive.
Una vez identificados los objetos que se mueven en los datos, IPAC comunicará las detecciones al Minor Planet Center (MPC). Este centro internacional reúne mediciones de posición de cuerpos menores del sistema solar y se encarga de asignar designaciones a los nuevos descubrimientos. Así, las funciones quedan diferenciadas: IPAC procesa y calibra los datos y prepara imágenes y catálogos; el MPC centraliza las posiciones y las designaciones de los cuerpos menores.
Los datos podrán servir también a grupos de defensa planetaria, como el Center for Near Earth Object Studies (CNEOS), del JPL. Según IPAC, CNEOS calcula las órbitas de asteroides y cometas conocidos y estima el riesgo de impacto a largo plazo de objetos peligrosos. El Departamento de Ciencias de la Tierra, Planetarias y Espaciales de UCLA planificará el sondeo y entregará a archivos públicos, cada seis meses, mediciones del tamaño y otras propiedades físicas de asteroides y cometas.
Calendario y estado comunicado
La información difundida por IPAC el 5 de mayo de 2026 situó el lanzamiento no antes de septiembre de 2027. En ese momento, el telescopio y su recinto estaban en integración y pruebas; el parasol se ensayaba junto con la estructura principal, y el equipo científico seguía desarrollando la estrategia de observación. La fecha expresa el inicio más temprano previsto en aquella actualización, no un día concreto.
El plan de la misión combina observaciones en dos bandas infrarrojas, protección térmica y un proceso para convertir las observaciones en datos calibrados, imágenes, catálogos y mediciones físicas. La estrategia de sondeo aún estaba en elaboración en la actualización de mayo de 2026. NEO Surveyor estaba, por tanto, en una fase de preparación en la que avanzaban tanto la construcción y las pruebas de sus componentes como la planificación de sus operaciones científicas.