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Cómo Curiosity ahorra energía para seguir haciendo ciencia en Marte

Curiosity lleva a cabo su misión en Marte con un presupuesto diario de energía que debe repartirse entre conducir, analizar rocas, usar sus instrumentos y mantener activos sus sistemas. En una actualización publicada el 4 de agosto de 2025, cuando el rover cumplía 13 años en el planeta, el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA detalló varias mejoras operativas destinadas a aprovechar mejor esa energía. La estrategia incluye combinar tareas que antes se hacían por separado y permitir que el vehículo se vaya a dormir antes si acaba su trabajo con antelación.

Cómo Curiosity ahorra energía para seguir haciendo ciencia en Marte
Ilustración generada por IA

Datos clave

  • El JPL publicó la actualización el 4 de agosto de 2025, cuando Curiosity cumplía 13 años en Marte.
  • El MMRTG emplea plutonio en desintegración para generar energía y recargar las baterías; con el tiempo, la recarga tarda más y queda menos energía diaria para ciencia.
  • El equipo empezó en 2021 a estudiar si podía combinar de forma segura dos o tres tareas del rover.
  • Curiosity ha demostrado en Marte que puede comunicarse con un orbitador mientras conduce, mueve el brazo robótico o toma imágenes.
  • Si termina antes las actividades planificadas, el rover puede dormir antes; el JPL señala que ahorrar 10 o 20 minutos en una actividad puede acumularse con el tiempo.
  • El equipo modificó el procedimiento de recogida de muestras con el taladro, mejoró la conducción con software, encontró una alternativa para las panorámicas de Mastcam y desarrolló un algoritmo para reducir el desgaste de las ruedas.
  • En la actualización de 2025, el JPL estimó que las ruedas aún tenían años de recorrido tras 22 millas (35 kilómetros), pese a algunas perforaciones.

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Curiosity no solo explora Marte: también debe administrar cuidadosamente la energía que necesita para hacerlo. El rover forma parte de la misión Mars Science Laboratory de la NASA y fue construido y es operado por el Jet Propulsion Laboratory (JPL). En una actualización publicada el 4 de agosto de 2025, coincidiendo con sus 13 años en Marte, el JPL explicó cómo el equipo ha modificado la planificación y algunos procedimientos para que el vehículo aproveche mejor su fuente de energía y pueda dedicar más tiempo a la ciencia.

La información describe medidas concretas, no una garantía de funcionamiento indefinido. El propio JPL señala que el rendimiento energético se ve condicionado por el envejecimiento de la fuente y por las exigencias de operar en el entorno marciano.

Un presupuesto diario que cambia con el tiempo

Curiosity obtiene energía de un generador termoeléctrico de radioisótopos multimisión, conocido por sus siglas en inglés, MMRTG. Según el JPL, el sistema utiliza plutonio en desintegración para producir energía y recargar las baterías del rover. Con el paso del tiempo, ese proceso hace que las baterías tarden más en recargarse y reduce la energía disponible cada día para las actividades científicas.

Por eso, el equipo gestiona un presupuesto de energía que tiene en cuenta los distintos componentes que consumen de las baterías. Conducir, mover el brazo robótico, tomar imágenes, comunicarse y mantener los equipos preparados requieren planificación. A ello se suman condiciones que pueden revelar dificultades difíciles de anticipar antes del lanzamiento: el JPL menciona el polvo, la radiación y los cambios bruscos de temperatura en Marte.

Antes de las mejoras descritas, el plan habitual consistía en enviar al rover una lista de actividades que debía completar una tras otra y, al final de la jornada, dejarlo descansar para recargar. El equipo comenzó a estudiar en 2021 si era posible combinar de forma segura dos o tres tareas, con el objetivo de reducir el tiempo durante el que Curiosity permanece activo.

Hacer varias cosas a la vez

Una de las actividades rutinarias del rover es enviar datos e imágenes a un orbitador que pasa sobre Marte; después, ese orbitador los retransmite a la Tierra. El equipo examinó si Curiosity podía mantener esa comunicación mientras realizaba otra tarea, en lugar de detener una operación para completar la otra.

Las pruebas mostraron que el rover podía comunicarse con un orbitador mientras conducía, movía el brazo robótico o tomaba imágenes. El JPL afirma que esas combinaciones se han demostrado con éxito en Marte. La lógica operativa es aprovechar periodos en los que distintas actividades pueden solaparse de forma segura, en vez de reservar un turno independiente para cada una.

Otra modificación aprovecha el margen que los ingenieros dejan en sus cálculos sobre la duración de las actividades, un colchón pensado para cubrir posibles contratiempos. Si Curiosity termina las tareas antes de que venza el tiempo asignado, ahora puede irse a dormir antes. Al adelantar el descanso, necesita menos recarga antes del plan del día siguiente.

El JPL explica que incluso recortar 10 o 20 minutos de una actividad puede acumularse con el tiempo. La actualización presenta ese ahorro como una forma de gestionar mejor la energía disponible a lo largo de muchas jornadas, no como una cifra de ahorro total para toda la misión.

Adaptar el rover a los problemas que aparecen

Las mejoras de planificación forman parte de un conjunto más amplio de ajustes. Problemas mecánicos llevaron al equipo a rehacer el procedimiento con el que el taladro, instalado en el brazo robótico, recoge muestras de roca pulverizada. El JPL también indica que las capacidades de conducción se han mejorado mediante actualizaciones de software.

El equipo encontró además una alternativa para seguir obteniendo panorámicas cuando dejó de girar una rueda de filtros de color de una de las cámaras Mastcam, situadas en la cabeza móvil del rover. La solución permitió continuar capturando ese tipo de imágenes pese al fallo de ese componente.

Las ruedas también han recibido atención. El JPL desarrolló un algoritmo para reducir su desgaste. En la actualización, el equipo indica que, después de recorrer 22 millas (35 kilómetros) y pese a algunas perforaciones en las ruedas, estas todavía tenían años de recorrido estimado. Esa valoración pertenece a la actualización de 2025 y se refiere a la evaluación del equipo en ese momento.

Más eficiencia para seguir explorando

El hilo común de estas medidas es adaptar la operación a lo que el rover puede hacer en la práctica. Combinar actividades, terminar la jornada antes cuando el plan se completa y revisar procedimientos permiten gestionar mejor una fuente de energía cuyo rendimiento cambia con el tiempo. Las modificaciones del taladro, el software de conducción, la cámara y las ruedas responden, a su vez, a retos que se han presentado durante las operaciones.

El equipo describe un proceso de aprendizaje basado en la experiencia del vehículo en Marte. El polvo, la radiación y las variaciones térmicas pueden poner de manifiesto particularidades que no se habían previsto por completo; por eso, la planificación incluye márgenes y los procedimientos pueden adaptarse. La actualización del JPL muestra cómo esa combinación de gestión energética y ajustes operativos ayuda a Curiosity a continuar con su trabajo científico en el planeta rojo.

Fuente principal: Jet Propulsion Laboratory de la NASA, actualización publicada el 4 de agosto de 2025.