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Cohetes: motores, etapas y misiones detrás de los grandes lanzadores

Un cohete no se define solo por su tamaño o por la fuerza de sus motores. También importan la configuración del vehículo, el tipo de propulsión y el destino de la carga. La información publicada por NASA y la Agencia Espacial Europea permite observar esas diferencias en el SLS, New Glenn, Ariane 5 y Ariane 6, aunque los datos disponibles no bastan para establecer una clasificación general entre ellos.

Cohetes: motores, etapas y misiones detrás de los grandes lanzadores
Ilustración generada por IA

Datos clave

  • Todas las configuraciones del SLS citadas por NASA usan una etapa central con cuatro motores RS-25; Block 1 puede enviar más de 27 toneladas métricas a órbitas más allá de la Luna.
  • NASA afirma que cada propulsor sólido del SLS mide 17 pisos y quema aproximadamente seis toneladas de propelente por segundo.
  • El RL10 dio propulsión en el espacio a Orion sin tripulación durante Artemis I; NASA indica que está previsto para Artemis II y III.
  • La página de NASA atribuye a New Glenn siete motores BE-4 y capacidades superiores a 13 toneladas a órbita de transferencia geoestacionaria y de 45 toneladas a órbita terrestre baja.
  • La etapa central de Ariane 6 mide 32 metros de altura y 5,4 metros de diámetro, pesa 23.000 kilogramos sin propelentes y utiliza el motor Vulcain 2.1.
  • La ficha de Ariane 5 lo describe como un lanzador de 2,5 etapas y cuatro unidades de propulsión, con dos motores sólidos gemelos y un motor central Vulcain.

Fichas relacionadas

Los cohetes son vehículos de lanzamiento: transportan cargas desde la Tierra y, en algunos casos, las colocan en órbita o las envían más allá de ella. Para entender sus prestaciones es necesario mirar más allá de una cifra aislada. Un motor puede impulsar una etapa central, un propulsor sólido puede añadir empuje durante el despegue y una etapa superior puede cumplir una función distinta después de que el vehículo abandona la atmósfera. Además, la capacidad de carga depende del destino indicado: una órbita baja terrestre y una órbita de transferencia geoestacionaria no son el mismo objetivo.

Las fuentes aquí reunidas describen componentes y capacidades de varios lanzadores. No ofrecen una comparación completa y homogénea de masa, coste, fiabilidad o cadencia de lanzamientos. Por eso, las cifras deben leerse dentro de su contexto y no como una competición directa.

SLS: el lanzador de la NASA para la exploración lunar

El Space Launch System (SLS) es un cohete de gran capacidad de NASA asociado a sus planes de exploración del espacio profundo. La agencia indica que todas las configuraciones del SLS utilizan una etapa central con cuatro motores RS-25. Para la primera configuración, llamada Block 1, NASA publica una capacidad superior a 27 toneladas métricas —59.500 libras— hacia órbitas más allá de la Luna. Esa cifra describe un destino concreto y no debe equipararse sin más a las capacidades citadas para órbitas terrestres.

El SLS también utiliza grandes propulsores sólidos. NASA los describe como los más grandes y potentes de combustible sólido construidos para volar. Cada uno mide 17 pisos de altura y quema aproximadamente seis toneladas de propelente por segundo. La fuente añade que cada propulsor genera más empuje que una comparación con «14» unidades de cuatro motores, pero el texto disponible no identifica con claridad esas unidades. Por ello, esa comparación incompleta no permite una interpretación precisa y no se desarrolla aquí.

La misión Artemis I ofrece un ejemplo del papel de los motores en una misión concreta. Según NASA, el motor RL10 proporcionó la propulsión en el espacio que permitió enviar una nave Orion sin tripulación a la Luna. La agencia señala que el RL10 está previsto también para Artemis II y Artemis III, misiones lunares tripuladas. La formulación indica un papel futuro previsto, no que esas misiones ya se hayan completado.

New Glenn: capacidades expresadas según la órbita

La página de cohetes del Programa de Servicios de Lanzamiento de NASA describe New Glenn como un vehículo impulsado por siete motores Blue Engine 4 (BE-4). Según esa información, puede transportar más de 13 toneladas métricas a una órbita de transferencia geoestacionaria y 45 toneladas métricas a una órbita terrestre baja. La misma fuente indica que New Glenn está incluido en el contrato Launch Services II de NASA.

Las dos cifras de capacidad no son contradictorias: corresponden a destinos orbitales distintos. Sin embargo, la información facilitada no especifica aquí otros aspectos, como la configuración exacta del vehículo para cada cifra, ni permite inferir detalles de una misión particular. Tampoco se debe deducir del contrato, por sí solo, que un lanzamiento concreto haya ocurrido o que una carga específica esté asignada.

Ariane 6 y Ariane 5: dos configuraciones europeas

La Agencia Espacial Europea describe la etapa central de Ariane 6 como la sección más grande del cohete, situada en la base. Mide 32 metros de altura y 5,4 metros de diámetro; su masa sin propelentes es de 23.000 kilogramos. La etapa funciona con el motor Vulcain 2.1. La descripción proporcionada señala que este motor quema oxígeno líquido, pero no incluye en el extracto todos los detalles del sistema propulsor. No es posible reconstruirlos con seguridad a partir de esa frase.

Una ficha de NASA sobre Ariane 5 presenta una arquitectura diferente: la define como un vehículo de 2,5 etapas y cuatro unidades de propulsión. En el despegue, sus dos motores sólidos segmentados gemelos aportan más de 500 toneladas de empuje cada uno, junto con el motor Vulcain central de la etapa principal, descrito con 110 toneladas de empuje y combustible de oxígeno e hidrógeno líquidos (LOX/LH2). La ficha también indica que Ariane 5 fue mejorado para manejar cargas útiles dobles de entre cuatro y cinco toneladas. El extracto no aclara las condiciones exactas de esa capacidad, por lo que conviene conservar la formulación general.

Qué pueden —y qué no pueden— decir estas cifras

Las cifras presentadas miden cosas distintas: cantidad de motores, dimensiones, masa sin propelente, ritmo de consumo de combustible, empuje o capacidad de carga hacia una órbita determinada. Ninguna, aislada, resume el rendimiento total de un cohete. Incluso dos capacidades expresadas en toneladas solo son directamente comparables si se refieren a destinos y condiciones equivalentes, información que no aparece de forma uniforme en estos extractos.

También hay que separar los vehículos de sus motores y misiones. El SLS es el lanzador; RS-25 y RL10 son motores citados en relación con etapas o funciones distintas. Artemis I, II y III son misiones lunares vinculadas en la información de NASA a Orion y al uso del RL10. En el caso de New Glenn, BE-4 identifica los motores mencionados por la fuente. Ariane 5 y Ariane 6 son vehículos distintos, y los datos de uno no describen automáticamente al otro.

Una lectura prudente de la tecnología de lanzamiento

En conjunto, estos ejemplos muestran que los grandes cohetes combinan sistemas de propulsión y etapas para responder a objetivos diferentes: desde enviar una nave sin tripulación a la Luna hasta transportar carga a órbitas terrestres o de transferencia. SLS destaca en las fuentes por su relación con Artemis y la exploración más allá de la Luna; New Glenn aparece con capacidades diferenciadas por órbita; y las fichas de Ariane detallan aspectos de diseño y propulsión.

La evidencia disponible, no obstante, es parcial. No proporciona una tabla común con condiciones de lanzamiento, masas de carga comparables, costes o resultados de fiabilidad. La conclusión más sólida no es que un cohete sea «mejor» que otro, sino que sus capacidades solo se entienden al vincular cada cifra con el motor, la configuración y el destino para los que fue publicada.

Fuentes: fichas del SLS de NASA; cohetes del Programa de Servicios de Lanzamiento de NASA; Space Launch System de NASA; propulsor sólido del SLS; componentes de Ariane 6, ESA; ficha de Ariane 5, NASA.