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Bennu conserva azúcares, materia orgánica rica en nitrógeno y polvo de supernovas

El 2 de diciembre de 2025, la NASA presentó resultados de tres investigaciones sobre material del asteroide Bennu recogido por la misión OSIRIS-REx y traído a la Tierra en 2023. Los estudios describen varios azúcares, una fase orgánica compleja rica en nitrógeno y oxígeno y granos presolares —polvo de estrellas anteriores al sistema solar—. La detección de ribosa y glucosa aporta información sobre los ingredientes químicos presentes en el sistema solar temprano; la relación entre esos compuestos y los orígenes de la vida sigue siendo una interpretación, no una conclusión demostrada por las muestras.

Bennu revela azúcares, un material orgánico inédito y polvo de supernovas
Ilustración generada por IA

Datos clave

  • La NASA presentó los tres resultados el 2 de diciembre de 2025; los trabajos aparecieron en Nature Geoscience y Nature Astronomy.
  • OSIRIS-REx entregó 121,6 g de regolito de Bennu en la Tierra el 24 de septiembre de 2023.
  • El análisis de una porción de 603,4 mg identificó seis azúcares, entre ellos ribosa y glucosa; esta última fue identificada por primera vez en una muestra extraterrestre, según la NASA.
  • La concentración medida fue de 0,097 ± 0,014 nmol g^-1 para la ribosa y de 0,35 ± 0,05 nmol g^-1 para la glucosa.
  • Un estudio describió materia orgánica polimérica rica en nitrógeno y oxígeno, en una veta carbonácea y en láminas orgánicas de varias capas.
  • Según la NASA, las muestras contienen seis veces más polvo de supernovas que cualquier otro astromaterial estudiado.

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Las muestras de Bennu que la misión OSIRIS-REx trajo a la Tierra permiten analizar en laboratorios material recogido directamente de un asteroide. La misión entregó 121,6 gramos de regolito —material granular suelto— el 24 de septiembre de 2023. El 2 de diciembre de 2025, la NASA dio a conocer tres investigaciones sobre esos fragmentos: una estudió azúcares, otra describió materia orgánica compleja y rica en nitrógeno y oxígeno, y la tercera examinó polvo presolar. Los trabajos aparecieron en Nature Geoscience y Nature Astronomy.

Los resultados se suman a análisis anteriores de Bennu que habían identificado, entre otros compuestos orgánicos, aminoácidos, nucleobases y ácidos carboxílicos. Estas sustancias ayudan a caracterizar la química del asteroide y de su cuerpo progenitor. Para entender qué implican los nuevos hallazgos conviene distinguir entre la identificación de moléculas y las hipótesis sobre su formación o su posible relación con procesos anteriores a la vida.

Azúcares identificados en la muestra

El equipo dirigido por Yoshihiro Furukawa, de la Universidad de Tohoku, analizó un extracto de una porción de 603,4 miligramos de polvo homogeneizado de Bennu mediante cromatografía de gases y espectrometría de masas. Identificó seis azúcares: las pentosas ribosa, lixosa, xilosa y arabinosa, y las hexosas glucosa y galactosa. La NASA destacó dos de ellos por su relevancia biológica: la ribosa, componente del ARN, y la glucosa, utilizada como fuente de energía por la vida terrestre. Según la agencia, es la primera identificación de glucosa en una muestra extraterrestre.

El estudio cuantificó la ribosa en 0,097 ± 0,014 nmol g-1 y la glucosa en 0,35 ± 0,05 nmol g-1 en la muestra analizada. También informó concentraciones de 0,018 ± 0,007 nmol g-1 para la lixosa, 0,11 ± 0,03 nmol g-1 para la arabinosa, 0,079 ± 0,033 nmol g-1 para la xilosa y 0,014 ± 0,004 nmol g-1 para la galactosa. Son cantidades medidas en el material estudiado, no estimaciones de la composición total del asteroide.

La ribosa forma parte del ARN, mientras que la desoxirribosa es un componente del ADN. El equipo no detectó desoxirribosa en las muestras examinadas. A partir de esa combinación, los investigadores consideran que los resultados son compatibles con la hipótesis del «mundo de ARN», según la cual formas tempranas de vida pudieron usar ARN para almacenar información y facilitar reacciones químicas. La hipótesis es una interpretación del significado de los hallazgos; la identificación de azúcares no establece por sí misma que hubiera vida en Bennu ni determina cómo empezó la vida en la Tierra.

Una fase orgánica compleja en las muestras

Otra investigación, dirigida por Scott Sandford, del Centro de Investigación Ames de la NASA, y Zack Gainsforth, de la Universidad de California en Berkeley, describió una materia orgánica que no se había observado antes en astromateriales. La NASA la llamó informalmente «goma espacial» por su comportamiento: el material fue flexible y se ha endurecido. La caracterización científica lo describe como una fase orgánica polimérica excepcionalmente rica en nitrógeno y oxígeno, con grupos químicos como aminas, amidas y heterociclos nitrogenados, además de hidrocarburos alifáticos y aromáticos.

Los investigadores observaron el material en una veta carbonácea con inclusiones minerales y en láminas orgánicas de varias capas. La NASA compara algunos de sus grupos químicos con los presentes en el poliuretano, pero explica que el material de Bennu no es simplemente poliuretano: presenta conexiones más desordenadas y una composición elemental que varía entre partículas. Esa comparación describe similitudes químicas, no una identidad con un plástico fabricado en la Tierra.

El equipo propone un posible proceso de formación en el asteroide progenitor de Bennu. Según el modelo descrito por la NASA, cuando ese cuerpo empezó a calentarse por radiación natural, una reacción en la que participaron amoníaco y dióxido de carbono pudo producir carbamato. Aunque este compuesto es soluble en agua, habría podido polimerizarse y reaccionar con otras moléculas antes de que el cuerpo se calentara lo suficiente para desarrollar un entorno acuoso. La investigación interpreta la morfología y la composición como indicios de precursores ricos en nitrógeno anteriores a la alteración por agua; también señala modificaciones posteriores asociadas a esa alteración. Es una reconstrucción propuesta por los investigadores.

Granos presolares y polvo de supernovas

El tercer estudio, dirigido por Ann Nguyen, del Centro Espacial Johnson de la NASA, examinó granos presolares en dos tipos de roca de las muestras. Se llama presolares a las partículas de polvo procedentes de estrellas que existían antes de la formación del sistema solar. Según la NASA, las muestras de Bennu contienen seis veces más polvo de supernovas que cualquier otro astromaterial estudiado.

Los autores plantean que el cuerpo progenitor de Bennu pudo formarse en una región del disco protoplanetario enriquecida con polvo de estrellas que explotaron. Ese disco era el entorno de gas y polvo a partir del cual se formó el sistema solar. La abundancia observada sustenta esa posibilidad, pero no fija de manera concluyente el lugar de formación del progenitor.

El estudio también identificó zonas con materiales menos alterados por fluidos, pese a la extensa alteración acuosa sufrida por el asteroide progenitor. Esos fragmentos conservan más materia orgánica y granos de silicatos presolares, materiales que pueden destruirse con facilidad durante la alteración acuosa. Su conservación aporta indicios sobre la diversidad del material incorporado mientras se formaba el cuerpo progenitor y sobre las diferencias en el grado de alteración de sus componentes.

Qué aportan las muestras de Bennu

En conjunto, los estudios amplían el inventario de sustancias orgánicas y materiales presolares encontrados en Bennu. Los azúcares identificados permiten estudiar compuestos importantes para la biología terrestre; la fase rica en nitrógeno y oxígeno ofrece indicios sobre procesos químicos previos y posteriores a la presencia de agua, y el polvo estelar conserva información sobre materiales anteriores al sistema solar. La interpretación de esos resultados ayuda a investigar las materias primas y las transformaciones químicas que ocurrieron durante la formación de los asteroides.

Las explicaciones sobre el origen de los azúcares, la formación de la materia orgánica polimérica y la región donde pudo formarse el cuerpo progenitor son hipótesis o interpretaciones planteadas en las investigaciones. En particular, la propuesta de que los azúcares se formaron en salmueras con formaldehído procede del estudio de gequímica; la de un origen del material polimérico a partir de precursores ricos en nitrógeno se apoya en su morfología y composición. Los hallazgos describen la química preservada en las muestras y ofrecen elementos para evaluar esas propuestas.

La NASA ofrece un resumen de las tres investigaciones en su informe sobre azúcares, materia orgánica y polvo estelar en las muestras de Bennu. El estudio de los azúcares está publicado en Nature Geoscience y el trabajo sobre la materia orgánica rica en nitrógeno y oxígeno en Nature Astronomy.