Datos clave
- La campaña de excavación descrita tuvo lugar del 21 de junio al 22 de julio de 2026; la crónica se publicó el 23 de julio.
- En el nivel TD6-2 de Gran Dolina se recuperaron 25 nuevos restos óseos y dentales de Homo antecessor.
- El conjunto atribuido a la especie supera los 200 restos; la cifra no equivale a 200 individuos.
- La autora informa de indicios de fracturas intencionadas, marcas de corte y mordeduras humanas, pero califica sus observaciones sobre los nuevos fósiles de preliminares.
- Dientes encontrados desde 2024 apuntan a adultos de entre 20 y 26 años y elevarían la estimación de individuos de ocho a entre 12 y 15.
Fichas relacionadas
La campaña de 2026 en los yacimientos de la sierra de Atapuerca, en Burgos, dejó un hallazgo relevante para el estudio de Homo antecessor: 25 nuevos restos óseos y dentales en el nivel TD6 de Gran Dolina. La información se publicó el 23 de julio de 2026 en un artículo firmado por Marina Lozano Ruiz, investigadora que trabaja en el yacimiento. La campaña se desarrolló entre el 21 de junio y el 22 de julio.
El hallazgo no es todavía un análisis completo de los fósiles. La autora indica que los restos se estudiarán en los meses siguientes y presenta sus observaciones como preliminares. Por eso, la posible revisión de las hipótesis sobre el grupo no debe confundirse con una conclusión definitiva.
Una campaña en varios yacimientos
Más de 200 investigadores, investigadoras y estudiantes participaron en la campaña, que trabajó en diez yacimientos de Atapuerca. La crónica destaca hallazgos de distintas épocas, desde herramientas de piedra y restos animales hasta indicios de ocupación neandertal. En la Sima del Elefante se recuperaron herramientas de sílex, cuarcita y cuarzo descritas como las más antiguas halladas allí; el artículo las relaciona con grupos humanos que vivieron en la sierra hace más de 1,3 millones de años. También se encontró el esqueleto casi completo de un lince.
En Galería aparecieron restos de fauna, principalmente bisontes y caballos, junto con útiles de piedra, entre ellos un bifaz de cuarcita. La autora interpreta el conjunto como indicio de que la cueva funcionó como lugar de aprovisionamiento de carne hace unos 300.000 años. En Cueva Fantasma, herramientas sugieren presencia neandertal, mientras que coprolitos —excrementos fosilizados— indican que el lugar también fue utilizado por hienas. Estos hallazgos ayudan a situar el descubrimiento de Gran Dolina dentro de una investigación más amplia sobre los ambientes y las ocupaciones humanas de la sierra.
Los fósiles de Gran Dolina
Gran Dolina es conocida por los restos de Homo antecessor recuperados en su nivel TD6. Según el artículo, esta especie habitó Atapuerca hace unos 850.000 años y combina una dentición muy primitiva con una cara de rasgos modernos. La excavación de TD6 se reanudó en 2023. En campañas anteriores, el equipo trabajó en TD6-1, descrito como una letrina de hienas, donde encontró más de 1.600 coprolitos, además de herramientas, restos de herbívoros y algunos fósiles humanos.
En 2026 comenzó a excavarse TD6-2. Las zonas excavadas anteriormente en este subnivel habían proporcionado restos de animales cazados —como ciervos, caballos, bisontes y rinocerontes— y herramientas de sílex, cuarcita, caliza y arenisca. Los nuevos 25 fósiles incluyen tres dientes, vértebras, huesos de manos y pies, un cúbito bastante completo y fragmentos de huesos largos, entre ellos un húmero y una tibia. Con ellos, el número de restos atribuidos a Homo antecessor en el conjunto supera los 200; esta cifra se refiere a restos, no a personas.
Qué pueden decir sobre el canibalismo
La investigadora señala que en los huesos hay fracturas intencionadas, marcas de corte y mordeduras humanas, señales que mantienen la interpretación de que hubo canibalismo. El nuevo material también puede cambiar la imagen de quiénes formaban el grupo. Hasta hace poco, los individuos identificados en este conjunto se consideraban infantiles o juveniles: el más joven habría tenido unos dos o tres años y el mayor, 17.
Sin embargo, dientes hallados desde la campaña de 2024 apuntan, según la autora, a varias personas adultas de entre 20 y 26 años. La estimación del número de individuos pasaría de ocho a entre 12 y 15. La ausencia de adultos había alimentado una hipótesis según la cual el canibalismo derivaba de un conflicto entre grupos rivales, en el que uno atacó a los jóvenes del otro. Si se confirma la presencia adulta, esa explicación tendrá que reconsiderarse, pero los datos disponibles no permiten sustituirla todavía por una nueva interpretación definitiva.
Un resultado reciente, con límites claros
El artículo sobre la campaña fue publicado por The Conversation el 23 de julio de 2026, un día después de la fecha de cierre de las excavaciones indicada en el texto. Es una crónica explicativa firmada por una investigadora que trabaja en Atapuerca, no un informe independiente sobre el análisis final de los fósiles. El registro bibliográfico aportado la clasifica como contenido publicado o preprint; esa clasificación, por sí sola, no demuestra que haya pasado una revisión por pares. La propia autora dice que el estudio detallado aún está por realizar.
El material disponible para esta nota también incluye páginas generales de noticias de la NASA, pero no aporta un anuncio científico concreto que permita verificar una novedad astronómica. Por ello, este artículo se limita al hallazgo de Atapuerca, que sí está descrito con datos y contexto en la evidencia facilitada, y no pretende ser un resumen exhaustivo de las noticias científicas más recientes.